lunes, 6 de abril de 2015

Maltrato emocional

No hay una sola definición aceptada de maltrato emocional, que como otras formas de violencia en una relación, puede estar basado en el poder y la dominación (es importante recordar que no toda forma de maltrato a la pareja tiene como componente central el control).


Rechazo

Ocurre cuando se niega a reconocer la presencia o valor de una persona. Esto se logra comunicándole a la persona que él o ella es inferior y devaluando sus pensamientos y sentimientos. Por ejemplo, tratando a un hijo/a y/o esposo(a) de manera diferente que al resto de sus familiares de alguna manera injusta o que denote desagrado por el hijo(a) y/o esposo(a) en cuestión.

Degradación

Esto ocurre cuando se utiliza un comportamiento ofensivo, como ridiculizar, apodar, imitar e infantilizar a la persona en cuestión. Su propósito es disminuir la dignidad y valor de la persona y afecta su sentido de identidad en una manera desfavorable. Algunos ejemplos son: gritar, usar palabras obscenas, humillar públicamente o etiquetar a la persona como estúpida, imitar alguna discapacidad o tratar a la persona como si fuera menor de lo que es y no dejarlos tomar decisiones normales para alguien de su edad. Ser objeto de uso sexual o rechazar inhumanamente cuando fuese a ocurrir el acto sexual, rechazar a la persona frente a sus familiares, amigos y/o compañeros, utilización del cuerpo y ser obligado a manipular otro cuerpo sexualmente.
Se teme expresar emociones ante el agresor, solo por lo que te está haciendo, y empiezas a pasar de todo y a tener cada vez más miedo a decir lo que sientes, solo por el daño mental que esa persona te pueda causar. Cuando la víctima siente que ya no puede hacer absolutamente nada, entonces se da cuenta de que tuvo que haber actuado con antelación. Hay muchos casos en los que la víctima, siente hacia el agresor algún tipo de cariño, por lo que se sentiría acosada el resto de su vida si le cuenta a alguien lo que pasa. Este tipo de acosos, se suelen dar entre parejas y familias, normalmente el hombre a la mujer o a los niños ya que siempre se ha dicho que el hombre es mas fuerte que la mujer. Aunque también ha habido muchos casos de este tipo en el que el agresor era una mujer. Cuando el agresor se da cuenta de que lo que está haciendo, está mal, deja a la víctima, si bien no significa que haya terminado ahí en ese momento su capacidad para agredir. Las personas que suelen dedicarse al acoso psicológico la mayoría de las veces lo hacen por un pasado con alguien parecido a la víctima, pero un pasado que a esa persona le provocó un cambio de tipo agresivo. Es decir, que gracias a esa persona que pudo causarle daños tiempo atrás se dio cuenta de que si se volvía mas violento podría hacer lo que quisiera y no le pasaría lo mismo que con esa persona.

Reclusión

La reclusión se refiere a limitar la libertad de una persona para desenvolverse en una relación normal con otros. Puede incluir un confinamiento físico.

Corrupción y explotación

La corrupción se basa en entrenar a una persona para aceptar ideas o un comportamiento que no es legal o que va en contra del contexto cultural. La explotación se basa en usar a una persona para ganar algo. Algunos ejemplos:

Indiferencia emocional

Esto supone no proveer cuidados de una manera sensible y se manifiesta mostrándose no involucrado e indiferente para con la víctima, interactuando solamente cuando es necesario e ignorando las necesidades mentales y emocionales de la persona. Algunos ejemplos: Ignorar los intentos de un niño por interactuar, no demostrar cariño hacia un hijo, tratar a alguien como si fuera un objeto o un trabajo por terminar

El maltrato emocional no deja huellas ni moretones, este tipo de maltrato no se ve, pero lamentablemente se siente, y las huellas que deja en nuestro interior son tan profundas que sólo con mucho esfuerzo y valentía logramos borrarlas. El maltratador siempre se va a valer de insultos, ofensas, amenazas, críticas destructivas, gritos, indiferencias, descalificaciones, agresiones, malos modales intencionales, y desprecios pues sólo con esos aspectos negativos el maltratador creerá poseer “el poder” en la relación.

Maltrato a la mujer

Al ser una mujer víctima de maltrato emocional automáticamente se convierte en una persona dependiente, es por eso que muchas veces algunas mujeres tardan años para separarse de su pareja por el miedo que sienten al ser incapaces de llevar a cabo su propia vida, tanto en lo económico como en lo emocional. Es decir, el miedo por sentirse abandonadas y la impotencia de no saber como liberarse de aquello que les atormenta, pero que al mismo tiempo les crea una falsa seguridad de estar mejor de lo que podrían estar en otro lugar o con alguien màs. Se apegan a su instinto de supervivencia emocional, se envuelven en la negación y la imposibilidad de una vida distinta. Es decir aceptan las disculpas de su abusador y crean en sus mentes las percepciones que les hagan sobrellevar su estado emocional. En su interior desean una vida sin violencia, pero no saben como salir de ella sin ayuda, ni como pedirla. Ya que se avergüenzan y se culpan a sí mismas, creyendo merecer ese abuso, pues se sienten inútiles, cobardes, tontas, y todo porque el abusador repite tanto que son incapaces de cualquier pensamiento inteligente y ellas ceden a esa creencia.

Maltrato al hombre

A pesar de numerosos estudios que informan sobre la preponderancia de la violencia doméstica es perpetrada por los varones contra las mujeres, otros estudios sugieren que las tasas de violencia doméstica de las mujeres y los hombres son equivalentes. Algunos autores indican que tanto en la violencia doméstica contra las mujeres como en la que es realizada contra los hombres se pueden encontrar motivos similares, mientras que la idea de que el hombre pueda ser víctima de la mujer genera resistencias y no está exenta de controversias, en las que se trata, por ejemplo, el sesgo al entender la idea de violencia física como la única forma de violencia realmente importante. La violencia femenina es socialmente menos reconocida que la masculina, y en ciertos casos, negada por los varones quienes no aceptan que son víctimas. Las mujeres por lo general utilizarían formas indirectas para ejercer la violencia contra los hombres entre los que se encuentran la violencia intrafamiliar, violencia en el noviazgo, violencia de género, violencia infantil, entre otras. Algunos investigadores consideran que la violencia contra el hombre es un problema social serio, porque aunque se habría prestado mayor atención a la violencia que se ejerce contra las mujeres, sería posible argumentar que la violencia contra los hombres en varios contextos es un problema social sustancial digno de atención; sin embargo, éste sería un tabú social y «un fenómeno distinto a la violencia contra las mujeres y debe analizarse como tal», debido a que su naturaleza, causas y consecuencias serían distintas, así como los espacios en que se manifiesta.

Indicadores de maltrato emocional

El maltrato emocional puede ser difícil de observar cuando se desarrolla en la privacidad de un hogar o en una institución cerrada. Sin embargo, una conciencia y entendimiento del problema es primordial para reconocerlo. La siguiente es una lista de indicadores de maltrato emocional (síntomas presentados por la víctima):
  • Depresión
  • Aislamiento
  • Baja autoestima
  • Autoabandono
  • Ansiedad
  • Miedo
  • Inestabilidad emocional
  • Estrés
  • Perturbaciones del sueño
  • Pesadillas
  • Quejas de dolores físicos sin base médica
  • Comportamiento inadecuado para la edad o desarrollo
  • Actitud pasiva y sumisa
  • Suicidio , intentos o conversaciones acerca de ello
  • Extrema dependencia
  • Inhabilidad para confiar en los demás
  • Cometer robos
  • Sentimientos de vergüenza o culpa
  • Automutilación
  • Llanto frecuente
  • Autoinculpamiento
  • Aversión a recibir terapia
  • Incomodidad o nerviosismo frente a situaciones estresantes
  • Anorexia
  • Bulimia
  • Onanismo
  • Adicción a actividades autodestrectivas como la drogadicción
  • Evitar contacto visual
  • Algunos otros tipos de maltrato presentes o sospechados (maltrato físico o abuso sexual)

Lista de indicadores para diagnóstico

  • La víctima entiende los sentimientos ajenos pero no se intenta entender los propios.
  • La víctima espera que se le asignen tareas que encuentra no placenteras o humillantes.
  • La víctima hace lo que sea para no ofender o molestar al agresor.
  • La víctima siempre pone sus necesidades en último lugar.
  • La víctima minimiza sus dificultades o preocupaciones y las considera poco importantes o una reacción exagerada.
  • El agresor siempre pone las necesidades de la víctima en último lugar.
  • El agresor minimiza las dificultades o preocupaciones de la víctima y las considera poco importantes o una reacción exagerada.
  • El agresor ignora la lógica y la razón y presenta una personalidad histriónica.
  • El agresor manipula a la víctima para que se sienta culpable por cosas por las que no debería sentir culpa alguna o por eventos que no tienen nada que ver con la situación.
  • El agresor intenta destruir cualquier fuente de apoyo externo con el que pueda contar la víctima.
  • El agresor nunca asume la responsabilidad de decir cosas hirientes.
  • El agresor nunca acepta estar equivocado.
  • El agresor culpa a la víctima del maltrato por todos los problemas familiares o institucionales que puedan presentarse.
  • El agresor se percibe a sí mismo o presenta la imagen de mártir o víctima y espera un trato preferencial en todo momento.

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Abuso sexual

El abuso sexual es definido como cualquier actividad sexual entre dos o más personas sin consentimiento de una persona. El abuso sexual puede producirse entre adultos, de un adulto a un menor —abuso sexual infantil— o incluso entre menores.1
Como actividad sexual se incluye:
  • Cualquier tipo de penetración de órganos genitales en contra de la voluntad, o aprovechando la incapacidad de un menor para comprender ciertos actos. También se incluye el inducir u obligar a tocar los órganos genitales del abusador.
  • Cualquier acción que incite al menor a escuchar o presenciar contenido sexual impropio (observar al adulto desnudo o mientras mantiene relaciones sexuales con otras personas, ver material pornográfico o asistir a conversaciones de contenido sexual, por ejemplo).

Tipos de abuso sexual

La violación, que es considerada delito sin importar el sexo de la víctima, y el estupro. La diferencia entre abuso sexual infantil y estupro radica en que en el primero son menores de edad que aún no tienen conciencia de en que consiste el acto sexual y en el estupro son menores de 18 años y mayores de 12 en el cuál el obtiene el consentimiento de su víctima por medio del engaño y la seducción, en este delito es fundamental que la víctima no pase de 18 años. Sujetos:
  • Activo: Persona mayor de edad que realiza el engaño.
  • Pasivo: Persona que tenga más de 12 años de edad y menos de 18.
Por su duración: Es un delito instantáneo por que la acción delictiva se consuma en el mismo momento de su realización y es perseguible únicamente por la petición de la parte ofendida. (En este delito no existe violencia).
En el caso de abuso sexual infantil, los fenómenos que se desencadenan tienen que ver con trastornos en el desarrollo psicosexual. Una dificultad en la relación madre-hija puede complicar el riesgo para el abuso sexual infantil y las consecuencias del abuso.2

Signos de posible abuso sexual

  • Cambios comportamentales abruptos.
  • Heridas inexplicables, especialmente en los genitales y los senos (en mujeres).
  • Vestimenta rota o manchada.
  • Embarazo.
  • Infecciones de transmisión sexual.
  • Problemas de comportamiento inexplicables.
  • Depresión.
  • Autoabuso o comportamiento suicida.
  • Abuso de drogas o alcohol.
  • Pérdida espontánea de interés en la actividad sexual.
  • Aumento espontáneo del comportamiento sexual.
  • Trauma severo.3
  • Sugilación.
Sobre los efectos psicológicos y la evaluación del abuso sexual, los investigadores David Finkelhor, Lucy Berliner, y Daniel Schechter tienen trabajos relevantes.

Abuso sexual infantil

Se define como "...contactos e interacciones entre un niño y un adulto o animales cuando el adulto (el agresor) usa al niño para estimularse sexualmente él mismo, al niño o a otra persona. El abuso sexual puede ser también cometido por una persona menor de 18 años cuando ésta es significativamente mayor que el niño (víctima) o cuando el agresor está en posición de poder o control sobre otro. El abuso sexual es cualquier forma de contacto físico con o sin acceso carnal, con contacto y sin contacto físico, realizado sin violencia o intimidación y sin consentimiento. El rechazo parental puede provocar baja autoestima y se asocia con problemas de conducta tales como bajo rendimiento escolar, agresión física y abuso de drogas. A su vez, se lo ha vinculado con actividad sexual precoz y embarazo en la adolescencia, en lo que se denomina sustitución de amor por sexo.
La definición de abuso sexual a menores puede realizarse desde dos ópticas: la jurídica y la psicológica, que no siempre coinciden, por cuanto la valoración jurídica de esas conductas sexuales está condicionada por el criterio objetivable del grado de contacto físico entre los órganos sexuales de agresor y víctima, algo que no necesariamente correlaciona con la variación en el grado de trauma psicológico.
Desde un punto de vista psicológico, no existe unanimidad entre los especialistas a la hora de definir con precisión el concepto de «abuso sexual a menores»; los aspectos que diferencian unas definiciones de otras son, entre otros, los siguientes:
  • la necesidad o no de que haya coacción o sorpresa por parte del abusador hacia el menor. Para muchos autores, la mera relación sexual entre un adulto y un menor ya merece ese calificativo, por cuanto se considera que ha mediado un «abuso de confianza» para llegar a ella.
  • la necesidad o no de la existencia de contacto corporal entre el abusador y el menor. Aquellos que no lo consideran necesario, incorporan al concepto de «abuso» el «exhibicionismo», esto es, la obligación a un menor de presenciar relaciones sexuales entre adultos o, incluso, de participar en escenificaciones sexuales.
  • la cuestión de las edades: tanto en lo que se refiere a si el abusador tiene que ser mayor que el menor, como al valor de esa diferencia y la edad concreta de ambos (la edad máxima para el menor oscila entre los 15 y 12 años en la mayoría de los estudios; en cuanto al abusador, lo habitual es que se sitúe entre 5 y 10 años mayor que la del niño, según sea menor o mayor, respectivamente, la edad de este).
  • también existen investigaciones en las que se consideran abusos sexuales los producidos entre jóvenes de la misma edad;
  • por último, en otros casos, se subraya especialmente la relevancia del abuso sexual «percibido»; esto es, se considera específicamente como caso de «abuso sexual a un menor» cuando hay repercusiones clínicas en este.
Con todo, existe cierto consenso en la idea de que el límite que traspasa la evolución natural de la sexualidad infantil nos permite hablar de una sexualidad abusiva que se produce en el momento en que el/la menor pierde el control sobre su propia sexualidad y con ello del autodescubrimiento de su cuerpo y su placer para ser instrumentalizado en beneficio de un placer ajeno del que no es protagonista, y con una persona con la que está en una relación de asimetría de algún tipo de poder: control, edad, madurez psicológica o biológica.

Acoso sexual

El besar a una persona sin tener su consentimiento puede ser interpretado como acoso sexual en la actualidad. El acoso sexual es genéricamente la manifestación de una serie de conductas compulsivas de solicitudes de favores sexuales con distintas formas de manifestación dirigidas a un(a) receptor(a) sin tener su consentimiento. Se puede aplicar a ambos sexos o personas del mismo sexo; pero predomina comúnmente en los hombres que se mueven en ambientes de relaciones laborales, académicos, estudiantiles, que incluyen hasta el hogar. En muchos países es una figura delictiva punitiva que se pena según su gravedad y que puede incluir hasta la privación de libertad.
Es una trasgresión a los derechos humanos que niega el principio de igualdad de trato y de oportunidades en el trabajo. El acoso sexual, es una conducta que contraviene diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y de la Ley Federal del Trabajo. Es además un delito tipificado por códigos penales en el ámbito federal y en 20 entidades federativas, y una prohibición expresa para la Administración Pública Federal según el Código de Conducta a favor de la Equidad entre Mujeres y Hombres, establecido en el año 2003, por el gobierno del presidente Vicente Fox.
El acoso de naturaleza sexual incluye una serie de agresiones desde molestias a abusos serios que pueden llegar a involucrar forzadamente actividad sexual. Ocurre típicamente en el lugar de trabajo u otros ambientes donde poner objeciones o rechazar puede tener consecuencias negativas.

Cómo reaccionar

Cuando una persona está siendo acosada, en lugar de reaccionar de manera obvia, lo que hay que hacer es no dejarse intimidar, estar tranquilamente, conservar la serenidad y ser muy firme ante la negativa de cualquier chiste, insinuación, tocamiento etc.; poner distancia de por medio inmediatamente; evitar estas compañías y denunciar cuanto antes cualquier conducta de acoso sexual. Es importante mencionar que si la víctima no se siente incomodada y aprueba esta conducta, en ese caso, solo en ese caso el acoso no es considerado un crimen, y el acosador no es considerado un criminal.

Estupro

La diferencia entre abuso sexual infantil y estupro radica en que en el primero son menores de edad que aún no tienen conciencia de en qué consiste el acto sexual y en el estupro son menores de 18 años y mayores de 12 en el cuál el sujeto activo obtiene el consentimiento de su víctima por medio del engaño y la seducción. En este delito es fundamental que la víctima no pase de 18 años (esto es según las leyes norteamericanas de varios estados —no en todos—). En la mayoría de los países del mundo no es así; por ejemplo, en el Código Penal Argentino artículo 119, se considera estupro al acceso sexual a una menor de 14 años. Una joven de 14 años cumplidos con su consentimiento puede tener relaciones sexuales con otras personas de edad indefinida y mayores de 14 (en el caso de relaciones sexuales con otras mujeres).



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Abuso sexual

El abuso sexual es definido como cualquier actividad sexual entre dos o más personas sin consentimiento de una persona. El abuso sexual puede producirse entre adultos, de un adulto a un menor —abuso sexual infantil— o incluso entre menores.1
Como actividad sexual se incluye:
  • Cualquier tipo de penetración de órganos genitales en contra de la voluntad, o aprovechando la incapacidad de un menor para comprender ciertos actos. También se incluye el inducir u obligar a tocar los órganos genitales del abusador.
  • Cualquier acción que incite al menor a escuchar o presenciar contenido sexual impropio (observar al adulto desnudo o mientras mantiene relaciones sexuales con otras personas, ver material pornográfico o asistir a conversaciones de contenido sexual, por ejemplo).

Tipos de abuso sexual

La violación, que es considerada delito sin importar el sexo de la víctima, y el estupro. La diferencia entre abuso sexual infantil y estupro radica en que en el primero son menores de edad que aún no tienen conciencia de en que consiste el acto sexual y en el estupro son menores de 18 años y mayores de 12 en el cuál el obtiene el consentimiento de su víctima por medio del engaño y la seducción, en este delito es fundamental que la víctima no pase de 18 años. Sujetos:
  • Activo: Persona mayor de edad que realiza el engaño.
  • Pasivo: Persona que tenga más de 12 años de edad y menos de 18.
Por su duración: Es un delito instantáneo por que la acción delictiva se consuma en el mismo momento de su realización y es perseguible únicamente por la petición de la parte ofendida. (En este delito no existe violencia).
En el caso de abuso sexual infantil, los fenómenos que se desencadenan tienen que ver con trastornos en el desarrollo psicosexual. Una dificultad en la relación madre-hija puede complicar el riesgo para el abuso sexual infantil y las consecuencias del abuso.2

Signos de posible abuso sexual

  • Cambios comportamentales abruptos.
  • Heridas inexplicables, especialmente en los genitales y los senos (en mujeres).
  • Vestimenta rota o manchada.
  • Embarazo.
  • Infecciones de transmisión sexual.
  • Problemas de comportamiento inexplicables.
  • Depresión.
  • Autoabuso o comportamiento suicida.
  • Abuso de drogas o alcohol.
  • Pérdida espontánea de interés en la actividad sexual.
  • Aumento espontáneo del comportamiento sexual.
  • Trauma severo.3
  • Sugilación.
Sobre los efectos psicológicos y la evaluación del abuso sexual, los investigadores David Finkelhor, Lucy Berliner, y Daniel Schechter tienen trabajos relevantes.

Abuso sexual infantil

Se define como "...contactos e interacciones entre un niño y un adulto o animales cuando el adulto (el agresor) usa al niño para estimularse sexualmente él mismo, al niño o a otra persona. El abuso sexual puede ser también cometido por una persona menor de 18 años cuando ésta es significativamente mayor que el niño (víctima) o cuando el agresor está en posición de poder o control sobre otro. El abuso sexual es cualquier forma de contacto físico con o sin acceso carnal, con contacto y sin contacto físico, realizado sin violencia o intimidación y sin consentimiento. El rechazo parental puede provocar baja autoestima y se asocia con problemas de conducta tales como bajo rendimiento escolar, agresión física y abuso de drogas. A su vez, se lo ha vinculado con actividad sexual precoz y embarazo en la adolescencia, en lo que se denomina sustitución de amor por sexo.
La definición de abuso sexual a menores puede realizarse desde dos ópticas: la jurídica y la psicológica, que no siempre coinciden, por cuanto la valoración jurídica de esas conductas sexuales está condicionada por el criterio objetivable del grado de contacto físico entre los órganos sexuales de agresor y víctima, algo que no necesariamente correlaciona con la variación en el grado de trauma psicológico.
Desde un punto de vista psicológico, no existe unanimidad entre los especialistas a la hora de definir con precisión el concepto de «abuso sexual a menores»; los aspectos que diferencian unas definiciones de otras son, entre otros, los siguientes:
  • la necesidad o no de que haya coacción o sorpresa por parte del abusador hacia el menor. Para muchos autores, la mera relación sexual entre un adulto y un menor ya merece ese calificativo, por cuanto se considera que ha mediado un «abuso de confianza» para llegar a ella.
  • la necesidad o no de la existencia de contacto corporal entre el abusador y el menor. Aquellos que no lo consideran necesario, incorporan al concepto de «abuso» el «exhibicionismo», esto es, la obligación a un menor de presenciar relaciones sexuales entre adultos o, incluso, de participar en escenificaciones sexuales.
  • la cuestión de las edades: tanto en lo que se refiere a si el abusador tiene que ser mayor que el menor, como al valor de esa diferencia y la edad concreta de ambos (la edad máxima para el menor oscila entre los 15 y 12 años en la mayoría de los estudios; en cuanto al abusador, lo habitual es que se sitúe entre 5 y 10 años mayor que la del niño, según sea menor o mayor, respectivamente, la edad de este).
  • también existen investigaciones en las que se consideran abusos sexuales los producidos entre jóvenes de la misma edad;
  • por último, en otros casos, se subraya especialmente la relevancia del abuso sexual «percibido»; esto es, se considera específicamente como caso de «abuso sexual a un menor» cuando hay repercusiones clínicas en este.
Con todo, existe cierto consenso en la idea de que el límite que traspasa la evolución natural de la sexualidad infantil nos permite hablar de una sexualidad abusiva que se produce en el momento en que el/la menor pierde el control sobre su propia sexualidad y con ello del autodescubrimiento de su cuerpo y su placer para ser instrumentalizado en beneficio de un placer ajeno del que no es protagonista, y con una persona con la que está en una relación de asimetría de algún tipo de poder: control, edad, madurez psicológica o biológica.

Acoso sexual

El besar a una persona sin tener su consentimiento puede ser interpretado como acoso sexual en la actualidad. El acoso sexual es genéricamente la manifestación de una serie de conductas compulsivas de solicitudes de favores sexuales con distintas formas de manifestación dirigidas a un(a) receptor(a) sin tener su consentimiento. Se puede aplicar a ambos sexos o personas del mismo sexo; pero predomina comúnmente en los hombres que se mueven en ambientes de relaciones laborales, académicos, estudiantiles, que incluyen hasta el hogar. En muchos países es una figura delictiva punitiva que se pena según su gravedad y que puede incluir hasta la privación de libertad.
Es una trasgresión a los derechos humanos que niega el principio de igualdad de trato y de oportunidades en el trabajo. El acoso sexual, es una conducta que contraviene diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y de la Ley Federal del Trabajo. Es además un delito tipificado por códigos penales en el ámbito federal y en 20 entidades federativas, y una prohibición expresa para la Administración Pública Federal según el Código de Conducta a favor de la Equidad entre Mujeres y Hombres, establecido en el año 2003, por el gobierno del presidente Vicente Fox.
El acoso de naturaleza sexual incluye una serie de agresiones desde molestias a abusos serios que pueden llegar a involucrar forzadamente actividad sexual. Ocurre típicamente en el lugar de trabajo u otros ambientes donde poner objeciones o rechazar puede tener consecuencias negativas.

Cómo reaccionar

Cuando una persona está siendo acosada, en lugar de reaccionar de manera obvia, lo que hay que hacer es no dejarse intimidar, estar tranquilamente, conservar la serenidad y ser muy firme ante la negativa de cualquier chiste, insinuación, tocamiento etc.; poner distancia de por medio inmediatamente; evitar estas compañías y denunciar cuanto antes cualquier conducta de acoso sexual. Es importante mencionar que si la víctima no se siente incomodada y aprueba esta conducta, en ese caso, solo en ese caso el acoso no es considerado un crimen, y el acosador no es considerado un criminal.

Estupro

La diferencia entre abuso sexual infantil y estupro radica en que en el primero son menores de edad que aún no tienen conciencia de en qué consiste el acto sexual y en el estupro son menores de 18 años y mayores de 12 en el cuál el sujeto activo obtiene el consentimiento de su víctima por medio del engaño y la seducción. En este delito es fundamental que la víctima no pase de 18 años (esto es según las leyes norteamericanas de varios estados —no en todos—). En la mayoría de los países del mundo no es así; por ejemplo, en el Código Penal Argentino artículo 119, se considera estupro al acceso sexual a una menor de 14 años. Una joven de 14 años cumplidos con su consentimiento puede tener relaciones sexuales con otras personas de edad indefinida y mayores de 14 (en el caso de relaciones sexuales con otras mujeres).


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